31 may. 2017

EL MUEBLE PERMANECE de Teresa Moro + EL HUMO DE WALTER de Edu López.


EL MUEBLE PERMANECE

Exposición en TRINTA ARTE CONTEMPORANEA.

Del 25 de Mayo al 15 de Septiembre de 2017.

Vista de la exposición en Trinta

 

“Construye para la eternidad y los objetos podrían convertirse en reliquias del pasado. Construye para una generación y podrían durar varias generaciones” Jean Prouvé.


“El hombre pasa y el mueble permanece: permanece para recordar, para testimoniar, para evocar a quien ya no está, a veces para desvelar algunos secretos celosísimos, que el rostro del hombre, su mirada, su voz ocultaban tenazmente”. Alberto Savinio.


En la galería Trinta se presentan mis dos series recientes sobre mobiliario del siglo XX. Una que traza un panorama de mis vínculos con piezas italianas de la segunda mitad del siglo. Y la que rastreaba el origen de una silla Standard de Jean Prouvé.
En ambas, mi acercamiento e interés hacia los objetos tiene un detonante afectivo, para después sin una meta marcada, ir avanzando en una deriva que me lleva a visitar distintos lugares y a conocer a fascinantes creadores.

LINEA ITALIANA (2016-17)

Instalación Linea Italiana

Surgió a raíz de la invitación para hacer un proyecto en Italia. Para mi fue sorprendente el afloramiento de un caudaloso reguero de nexos casuales y sintonías personales con el mobiliario italiano. Y decidí darle forma de instalación de dibujos, trazando un diagrama que recogería el Inventario de todos los vínculos que me unen de algún modo a esas piezas de diseño. 


Detalle LInea Italiana


El punto de arranque es la casa museo de Morandi, en Bolonia. En sus instalaciones donde se conservan los objetos del artista, usan la silla PLIA de Piretti. Objeto de culto, superventas desde su presentación en 1968. Se sigue vendiendo en la actualidad y ha inspirado numerosas imitaciones. Identifico una versión española de los años 80 en una cocina familiar.
El gráfico se va abriendo en ramas para marcar nuevas conexiones, como la que detecto con la silla plegable que regalamos unas navidades a mi suegro. Resulta ser el modelo PRAIA, que comercializó el editor boloñés Dino Gavina en los años 60 inspirándose en un diseño anónimo del s.XIX, .
También he averiguado que los muebles que decoran el salón del apartamento de unos amigos donde pasamos unos días el pasado agosto, son todos piezas originales de la época más brillante del MADE IN italy. Las mesitas apilables donde apoyábamos las cosas son las MAREMA, creadas por GianFranco Frattini en 1967. La mesa baja del salón en la que jugaban a las cartas los niños, es el mueble bar BACCO obra de Sergio Mazza de 1967, y las butacas de colores se llaman GAIA, son de Carlo Bartoli, del 65 y forman parte de la colección permanente de diseño del MOMA.
Mesa Bar BACCO, 2017. Gouache sobre papel. 28 x38 cm.

Durante años he dado diversos usos a un modulo de plástico naranja que recogí en la calle cerca de mi antiguo estudio. Hoy sirve de mesilla de noche a mi hija, y se que es una Unidad Apilable de Almacenaje 4970/84, diseño de Anna Castelli del 67 para Kartell.

Dormitorio de mi hija Carmen, 2017. Gouache sobre papel. 28x 38 cm.

El relato se cierra en mi casa en Madrid, con otro de mis “hallazgos callejeros” que ha dejado de ser anónimo. Los 2 taburetes que tuve la pulsión de rescatar, porque me parecieron especiales, después de que alguien los hubiera abandonado en la basura, se llaman EFEBO y los diseñó el americano Stacy Dukes en 1966 para la empresa Artemide de Milán.

INTENTO DE APROPIACION DE UNA SILLA DE PARIS (2015-16)

Instalación Intento de apropiación de una silla de Paris

Mi investigación sobre aquella silla solitaria que me encontré en el estudio de la Ciudad Universitaria en París, me llevó primero a la cafetería de la Residencia de Ingenieros Industriales (ya no existe, porque fue cerrada debido a los destrozos que sufrió en Mayo del 68). Jean Prouvé fue el encargado de amueblar aquel recinto inaugurado al terminar la guerra a principios de los 50. 


Al continuar mis pesquisas me interesó la casa que en esa misma época Prouvé se construyó en la ciudad de Nancy donde estaba ubicada su fábrica. Siempre echó mano de sus diseños y prototipos para decorarla. En el comedor además de las sillas Standard, la familia tenía una curiosa mesa de 3 patas que Pierre Jeanneret les había regalado especialmente pensada para ellos.


El diseñador francés buscó siempre en sus creaciones la sencillez y la economía de producción, sin embargo, aquellos muebles firmados por él, bellos y  funcionales, son ahora preciadas piezas de colección. 




En esta ocasión comparto la galería con el artista Edu López (Donostia 1965). Un placer para mi, porque es un artista al que admiro desde hace años. El diálogo entre su trabajo y el mio funciona estupendamente. Edu ha titulado la muestra que presenta en TRINTA, El humo de Walter. ( Ese Walter no es otro que el arquitecto y fundador de la Bauhaus Walter Gropius). 

Vista del montaje de Edu López




 

 


 

21 may. 2017

ZONA DE CONFORT. Exposición en la galeria Espacio Líquido de Gijón. Del 5 de Mayo al 10 de junio de 2017.

 

 EXPOSICION ZONA DE CONFORT. 

En la Galería Espacio Líquido de Gijón. Del 5 de Mayo al 10 de Junio de 2017.


Exposición ZONA DE CONFORT en Espacio líquido



bajo ese nombre presento en la galería Espacio Líquido de Gijón dos series de trabajos recientes. Camas de artistas y Compañeros.

En el ámbito de la psicología y del “coaching” el término zona de confort designa tanto un estado de ánimo, como todos aquellos lugares o situaciones donde un individuo se siente seguro, donde no existe riesgo alguno. ya sea en su hogar o lugares que su mente interpreta como potencialmente bajos de riesgo, esto causa una dependencia a ciertos lugares y no nos permite conocer otros escenarios productivos para la vida.
Como es habitual en mi trabajo, al titular así mi exposición intento darle la vuelta al uso literal del concepto. Quiero que el espectador lo lea con doble sentido y perciba la carga de humor que adquiere en contacto con la obra.


CAMAS DE ARTISTAS (2012-2017)


Cama de Frida Kahlo. 2017. Gouache sobre papel. 28,5 X 38,5 cm.

 
Pintando camas me siento realmente cómoda (se podría decir que dentro de mi zona de confort). Han sido uno de mis motivos recurrentes y obsesivo, sin duda uno de mis temas fetiche. Las de esta exposición corresponden a una serie que comencé en 2012, cuando buscando documentación en revistas de decoración para hacer una serie sobre casas de coleccionistas, me topé en la misma publicación con las viviendas de Louise Bourgueois y John Currin y me parecieron tan antagónicas, que no pude resistir el impulso de pintar sus dormitorios.

Todas estas camas tienen dueños célebres. Es evidente que carecen de la intención autobiográfica que impregnaba todas  las que pinté en los 90 y primeros 2000 bajo la invocación del escritor Georges Peréc. Para realizarlas me he documentado a partir de diversas fuentes como fotos encontradas en Internet, las mencionadas revistas de decoración, blogs de arte o páginas de casas-museo de artistas. 

Cama de Donald Judd. 2017. Gouache sobre papel. 28,5 X 38,5 cm.


Estas camas con nombre, acompañan en la exposición a la otra serie que se expone al lado y que está compuesta por retratos de muebles anónimos.

COMPAÑEROS (2016)
Sobre esta serie escribió Virginia Torrente (comisaria de  la exposición CASA ESTUDIO CALLE BARRIO, presentada en CentroCentro, Madrid, 29.09-2016-30.01.2017):

El trabajo de Teresa Moro viene rastreando desde hace años los elementos paralelos al taller de artista, los muebles que entran y salen del mismo, y para esta ocasión se ha centrado en ello en una nueva y extensa serie que presenta en esta exposición, bajo el título de Compañeros. Este proyecto incluye dibujos de múltiples muebles que son la mayoría reciclados, rescatados de la calle o intercambiados entre la casa y el estudio, que adquieren una vida nómada y útil, pasan de carrito de bebidas a mueble de botes y pinceles para el pintor, de antiguo sillón del salón familiar a silla de trabajo de artista, y así con todos los objetos que Moro presenta en esta larga serie, que tiene tanto de autobiográfico –porque también incluye muebles que ella ha utilizado en su estudio a lo largo de los años- como de biográfico que atañe a otros artistas, todo ellos compañeros de la autora. Y estas biografías fragmentadas se convierten en retratos, donde la presencia física es suplantada por los muebles favoritos de cada cual: su taburete indispensable para trabajar, su mueble para guardar los dibujos que no puede ser sustituido por ningún otro...
Como la propia artista nos cuenta: “Mi trabajo siempre ha tenido que ver con la  observación de lo que me rodea y el resultado de esos rastreos (…) mi forma habitual de trabajar es realizar colecciones de  imágenes de un mismo motivo, busco la acumulación a propósito y a  veces la sensación de repetición. Me gusta que la gente se dedique a mirar en busca de diferencias (…) Trabajo con las cosas ordinarias poco visibles, las que pasan desapercibidas, aquellas que la gente ignora o desecha. Pongo a prueba una estética que requiere una especial sensibilidad por lo banal y lo insignificante. Tomo fotos de mis hallazgos y creo mi propio archivo gráfico, y a partir de él, desgrano familias de dibujos. Son series abiertas a las que voy añadiendo imágenes. Quien mira mis piezas se convierte en una suerte de detective, así enfatizo el rol de investigador del espectador (…) Pintando objetos del contexto cotidiano busco poner de manifiesto su singularidad, revelar la transformación de lo vulgar en excepcional”.

En estos “retratos de artista”, se mezcla el espacio privado con el público, mostrando una mínima expresión de lo que es el trabajo del artista para la curiosidad del espectador: ¿Dónde, cómo y con qué trabajan los artistas? Cuál es su hábitat laboral? Cada mueble dibujado por Teresa Moro guarda una historia particular, un extenso recorrido y diversos usos, que ahora son de índole artística, aunque en su origen muchos de ellos no fueron manufacturados para terminar siendo de utilidad primordial y diaria en el estudio de un artista. Y Moro comparte con sus compañeros una cierta actitud fetichista con respecto a los objetos que son imprescindibles en el trabajo diario del taller, donde cada uno tiene sus manías sus ritmos, sus predilecciones y fobias, y como no, sus muebles favoritos.

De la serie Compañeros, 2016. Gouache sobre papel. 28,5 X 38,5 cm.

De la serie Compañeros, 2016. Gouache sobre papel. 28,5 X 38,5 cm.

De la serie Compañeros, 2016. Gouache sobre papel. 28,5 X 38,5 cm.






Exposición ZONA DE CONFORT en Espacio líquido

 





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